lunes, 1 de abril de 2024

Carlos Santiago López Guaypatín "Anécdota"

Yo tenía aproximadamente 10 años, pero hasta aquí, nunca había ido al cine para ver una película de estreno.

Soñaba con que me lleven al cine para ver la película que en ese tiempo era muy publicitada y era la de los "Avengers Endgame" de la franquicia "MARVEL", la misma que estaba por estrenarse.

Y a mí me gustan mucho las películas de acción, admiraba a sus personajes ya que eran diseñados muy bien que parecían reales. Pero antes de saber que esta película se estrenaría, yo estaba en la computadora de mi tía viendo la película de "Avengers Infinity War" que si me piden una opinión de valoración le doy 5 estrellas ya que para ese año y a mi edad para mi ver algo de ese tipo era una cosa maravillosa porque tenía unos efectos increíbles, con un sonido e imágenes inigualables.


Entonces después de 3 semanas escuche un comentario de parte de mi tío, que decía que se va a estrenar la otra parte de la Avengers y que se lo haría en cines y yo me sentí emocionado y a la vez ansioso, pues quería saber qué novedad nos presentará la película, cómo será.

Entonces una noche, escuché a mi tío que buscaba algo en la página de los cines en el Mall y me dio tristeza porque yo quería ir al cine pero era imposible mi mamá no me dejaba salir a este lugar y tampoco ella quería por lo tanto no cuento en esto. 

Ya con la noche fui a dormir, pasaron los días con mi rutina normal, cumpliendo con todas mis obligaciones como siempre para no causar preocupaciones a nadie en mi familia ni en la casa. 

Solamente veía la publicidad del estreno en internet, pero pensé en que pronto lo transmitirán en la televisión o saldrá en película y le pediré a mi mamá que me compre y seguro la tendré y la podré mirar en mi casa.

Los días pasaron y resulta que una noche mi tío le dice a mi mami que al siguiente me va a llevar al cine al estreno de la película Avengers.

Mi mamá se puso muy contenta y junto con mi tío me llamó para avisarme, que estoy invitado al cine al estreno de los Avengers.

Me puse muy contento, mi tío me indicó las entradas, iría con él y unos amigos suyos.

No dormí bien quería que pase pronto el tiempo para que llegue la hora de esperada.



Llegó el día y me desperté emocionado, me levanté, desayuné, listo para cumplir primero con mis deberes que es asistir a clases. Estuve contento, quería que pase pronto el tiempo, hasta que llegó la hora de la salida.

Ya en casa, me cambié de ropa, pues me puse una ropa especial para asistir a mi compromiso, almorcé, hice mis tareas porque mi mamá dijo que del cine saldría en la noche y esa hora no es conveniente para hacer las tareas.

Era la hora de viajar a Ambato al Mall para ver la película soñada, llegamos con mi tío, nos esperaban sus amistades e ingresamos muy contentos y emocionados.

Se dio inicio a la película, todos los asistentes gritaban de emoción, pasamos dos horas muy concentrados observando las imágenes, preguntándome cómo es que parecían tan reales con ese sonido que estremecía el cuerpo. Fue muy emocionante, compartimos refrigerios, risas, gritos.

Pero como todo lo bueno se acaba, la película llegó a  su fin y tuvimos que salir del lugar. Yo salí muy contento, fue una experiencia maravillosa.

Luego nos encontramos con mi mamá y con mi abuelita que vino a vernos y nos invitaron a unos sándwiches y todo el tiempo pasamos comentando sobre lo novedoso que fue la película.



Más resulta que al despedirnos de estas amistades, se aparecen otras y muy queridas de mi familia, y los habían encontrado después de mucho tiempo, es por eso que de las dos partes sintieron mucha alegría y a la vez nostalgia por el tiempo pasado.

Empezaron a conversar de cada una de sus vidas y entre ellos recordando a sus seres queridos que partieron de este mundo dejando mucha tristeza en cada corazón, después nos invitaron a una merienda en su casa que por cierto, quedaba cerca del lugar donde nos encontrábamos. Aceptamos de buena manera y fuimos a su casa, era una casa muy bonita y acogedora, se sentía el calor de hogar y la confianza de familia. Habían preparado unos platos tradicionales y muy ricos.

Allí juntos nos servimos una comida deliciosa, pero lo que más me gustó fue el postre, era helado con pastel. Nos dijeron que si quería un poco más que lo pidiera y así lo hice, pedí que me regale otro y me regalaron otro postre. Luego salimos a la sala y entre risas y carcajadas, nos invitaron a todos a jugar bingo.





Me pareció muy interesante, porque se trataba de un juego que se podía jugar en familia sin importar la edad. Todos emocionados esperábamos ansiosos y desesperados en espera que salieran nuestros números. Y así poco a poco se fueron llenado las tablas, sorpresivamente decían BINGOOOO y se procedía a revisar la tabla y a verificar si en realidad coincidían todos los números, si era verdad, el participante era declarado ganador y recibía un pequeño regalo que por cierto eran snacks, los mismos que más tarde los utilizaríamos para formar una mesa y servirnos todos. Luego los más jóvenes salieron a la tienda del lugar a comprar unas gaseosas.

Todos juntos nos servimos y nuevamente entre risas y carcajadas, los adultos  prometieron que buscarían un día para que ellos vengan a Pelileo y compartamos de igual o mejor forma, entre amigos y familiares de un forma sincera una comida y un juego bonito que permita reírnos entre todos. Es por ello que le pedí a mi mamá que me compre un bingo para jugar y entretenernos en familia como aquel día con sus amigos y parientes. Mi madre aceptó emocionada y fuimos en busca de un bingo y ahora lo tengo en mi casa y lo utilizo para compartir cuando nos visitan familiares o amigos y hacer una reunión amena e inolvidable.



Nos despedimos de las amistades y de regreso a casa, vine muy contento no podía creer lo que había visto una imágenes novedosas, tan reales, sentí que yo estaba en la película y además jugué bingo que fui muy interesante.

En mi casa, me acosté muy contento y feliz porque se me cumplió un pequeño sueño que tenía y en la oración que todas las noches la hago antes de ir a dormir, le pedí a Dios que cuide a mi tío para que otra vez también me invite al cine.

Fue una experiencia muy bonita, compartir estas actividades con personas que quieres y aprecias mucho.

En mi corazón queda guardado estos momentos maravillosos y espero que se repita más seguido, aunque ahora ya no siento tanta emoción  porque ya conocí el cine y vi la película que tanto quería.

 






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